“De grande
yo quiero
ser doctora”.

Karina

Policías y ladrones es lo que Karina, de 5 años, jugó en los 35 días que estuvo en una estación migratoria al sureste de México. Juan, su hermano, seis años mayor, pensó que de ese modo les serían más llevaderas las horas en esa celda donde sólo daba la luz del sol dos horas al día.

Junto con su madre, Rosa, hasta entonces obrera de una fábrica en Honduras, migraron huyendo de su padre, un policía que intentó asesinarla, a ella y a su hijo, y que salió libre 24 horas después de que lo denunciaran.

Gracias al seguimiento que dio Kaltsilaltik —una de las organizaciones apoyadas por Fondo Semillas— a su caso, es que Karina, Juan y Rosa, pudieron recuperar su libertad y regularizar su situación migratoria.

Hoy, los dos hermanos han retomado sus estudios, pudiendo vivir su infancia en un ambiente seguro y en paz.

Tú puedes ayudar a niñas como Karina.
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